miércoles, 10 de julio de 2013

Los acuerdos entre FEMSA y la CONAGUA



Para Coca-Cola Femsa (KOF) que preside José Antonio Fernández Carbajal  su crecimiento en América Latina no sólo depende de los buenos acuerdos a los que llegue con Atlanta que le darán, previo acuerdo de sus accionistas, preferencia en la compra de plantas embotelladoras en la región; el ritmo de su expansión tampoco enfrenta problemas financieros porque el manejo de sus pasivos ha sido prudente y estratégico. Los desafíos de la controladora mexicana de embotelladoras en América Latina tienen que ver con el acceso a sus insumos estratégicos y, precisamente, en esa categoría se encuentra el agua. Es por ello, que al frente de KOF, su director Carlos Salazar Lomelín, se ha ocupado de cerrar las pinzas necesarias para garantizar el suministro a sus plantas, no sólo en México sino también en Sudamérica.
Coca Cola Femsa2

A través de varias concesiones para el aprovechamiento de agua, KOF cuenta con este liquido en varías de sus instalaciones estratégicas. Por ejemplo, en el estado de Tlaxcala, en la región de Apizaco, la embotelladora tiene la posibilidad de extraer hasta un millón 788 mil metros cúbicos al año. La demanda del líquido en la planta de Apizaco ha sido menor a ese volumen. El problema es que en la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) que encabeza David Korenfeld establece que sí durante dos años consecutivos no se utiliza el líquido entonces la autoridad en este sector procederá a ajustar el volumen autorizado.
Por ello, el director de KOF llegó a un acuerdo con la CONAGUA para que el volumen que no sea extraído para el consumo de la planta de Apizaco pueda ser transportado a otras plantas, convenio que se asentó en la concesión. En Veracruz, KOF también tendría la misma posibilidad.
En algunas poblaciones, sin embargo, éste tipo de acuerdos entre KOF y la CONAGUA no son muy bien vistos porque no siempre la infraestructura hidráulica de la zona se encuentra en las mejores condiciones para responder a las demandas de la comunidad. KOF enfrenta el reto, bajo estas circunstancias, de presentarse como un vecino responsable y por ello desarrollo junto con el equipo de Korenfeld en la CONAGUA proyectos para impulsar la sustentabilidad en el manejo de los mantos que abastecen el vital líquido en la zona.
En Brasil, en donde la controladora mexicana acaba de sumar a sus activos las plantas de la compañía Fluminense de Refrigerantes, la situación es muy distinta porque KOF debe jugar las reglas diseñadas para los jugadores extranjeros. Para empezar, sólo las compañías locales pueden explotar mantos acuíferos. Así que, mientras las compra de Fluminense se mantiene en autorización del organismo antimonopolios de Brasil, el Conselho Admnistrativo de Defensa Económica, KOF sigue analizando los esquemas en ese país para garantizar el suministro de agua para la elaboración de sus bebidas carbonatadas y todos sus procesos.

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